

Streaming


"No es una típica historia de venganza."
Cuando un comediante en apuros le muestra un poco de amabilidad a una mujer vulnerable, se desata una obsesión enfermiza que amenaza con destruir las vidas de ambos.
Creada por
Cadena
Netflix

Marco-Hugo Landeta Vacas
26 dic 2025
(CASTELLANO) Hay series que empiezan como una incomodidad leve y acaban convirtiéndose en algo que cuesta sacarse de encima. Mi reno de peluche es exactamente eso. Al principio engancha casi sin esfuerzo: capítulos cortos, ritmo ágil y una sensación constante de “esto se me está yendo de las manos, pero quiero ver hasta dónde llega”. Y lo hace sin trampa, porque lo que propone es tan extraño como honesto. Lo más interesante es cómo juega con el tono. Empieza rozando la comedia incómoda, incluso el absurdo, y poco a poco va dejando que se cuele algo mucho más oscuro. No hay giros diseñados para impresionar, sino una escalada emocional que se va volviendo cada vez más asfixiante. Te ríes, sí, pero esa risa dura poco. En cuanto te das cuenta, ya estás en otro sitio, uno bastante más incómodo. La serie funciona porque no simplifica nada. No busca personajes ejemplares ni víctimas “perfectas”. Todo es más confuso, más humano y, por eso mismo, más perturbador. Hay decisiones difíciles de entender, contradicciones constantes y una sensación muy clara de estar viendo a alguien exponerse sin red, sin intentar quedar bien contigo como espectador. Richard Gadd sostiene todo el peso de la historia con una valentía poco habitual. Su trabajo es físico, emocional y, a ratos, casi doloroso de mirar. No actúa para gustar ni para generar compasión fácil. Se limita a mostrar, a veces de forma brutal, lo que ocurre cuando el trauma, la necesidad de afecto y la culpa se mezclan sin control. A nivel narrativo, el formato corto juega muy a favor. No hay relleno ni episodios de transición. Cada capítulo empuja un poco más, y cuando termina uno, cuesta no darle al siguiente. No porque sea cómoda, sino porque necesitas entender qué está pasando, incluso cuando intuyes que no habrá respuestas tranquilizadoras. No es una serie para todo el mundo ni pretende serlo. Es incómoda, tensa y deja poso. Pero precisamente por eso funciona tan bien. Mi reno de peluche no busca entretener sin más: te agarra, te remueve y te obliga a mirar de frente cosas que normalmente preferimos esquivar. Y eso, hoy en día, no es nada habitual. (ENGLISH) There are shows that start as mild discomfort and slowly turn into something that’s hard to shake off. Baby Reindeer is exactly that. At first, it pulls you in almost effortlessly: short episodes, a sharp rhythm, and the constant feeling that things are slipping out of control — yet you still want to see how far it goes. And it does so honestly, because what it proposes is as unsettling as it is sincere. What really stands out is its control of tone. It begins close to awkward comedy, even absurd at times, but gradually lets something far darker seep in. There are no flashy twists designed to impress. Instead, the tension grows emotionally, becoming increasingly suffocating. You may laugh at first, but that laughter doesn’t last long. The series works because it refuses to simplify anything. It doesn’t offer exemplary characters or “perfect” victims. Everything is messier, more contradictory, and therefore more human. Decisions are often hard to understand, and that confusion is precisely what makes it disturbing. Richard Gadd carries the entire weight of the story with rare bravery. His performance is physical, emotional, and at times genuinely painful to watch. He’s not acting to be liked or to earn easy sympathy. He simply shows what happens when trauma, guilt, and the need for validation collide without restraint. The short format plays strongly in its favor. There’s no filler, no breathing room. Each episode pushes you further, and once one ends, it’s hard not to continue — not because it’s comforting, but because you need to understand what you’re witnessing. This isn’t a show for everyone, and it doesn’t try to be. It’s uncomfortable, tense, and lingers long after it ends. But that’s exactly why it works.
Teri

7 episodios · 2024
2010