
Hipotecó su casa para producir su primera película de largo metraje, Alas de mariposa (1991). Con los ingresos de ésta hizo su segundo largo, La madre muerta. En 1993 fundó la productora Gasteizko Zinema. Fue la primera figura de su generación de realizadores en darse a conocer ante el gran público al conseguir, con Alas de mariposa, el premio del Festival de Cine de San Sebastián. Su estilo barroco unía a la perfección técnica un aire peculiar de cuento infantil casi siniestro, remarcado en La madre muerta (1993), con guion y producción propios, en la que destaca también la fuerza expresiva de ciertas imágenes. En 1997 rodó Airbag, un violento road movie con guion y producción ajenos, repleto de chistes sobre la alta sociedad vasca y española y sobre la cultura popular, que en su día se c...