
Se inició muy joven como actriz radial trabajando en varias radionovelas. Actuó junto a Narciso Ibáñez Menta en la miniserie El fantasma de la ópera (1960) y la brillantez de su trabajo hizo que Ibáñez Menta la incorporara en los elencos de sus siguientes obras, La carreta fantasma (1960), La pata del mono (1961), El muñeco maldito (1962), consagrándose como una joven actriz eminentemente televisiva y recibiendo el Premio Martín Fierro a la revelación femenina de 1960. En 1961 participó junto a Jorge Salcedo en la telenovela Un porvenir en la baldosa roja y en 1964 lo hizo junto a Fernando Siro en La novela Odol de la tarde. Otras de sus incursiones en televisión fueron en las telenovelas Malevo (1972) y Alguna vez, algún día (1976) y en volvió a actuar con Ibáñez Menta en El Pulpo Negro...