

Aqueronte72
14 ene 2026
Inmigrantes se han apoderado de la casa semi derruida y desconchada pero lo que circunda el corto es la textura de la voz de Nechama Hendel interpretando uno de los poemas de Haim Najman Bialik en que la voz le canta al pozo (la bʾer) pidiendo que le haga llegar vida a través del agua que se extrae de él. Una auténtica viñeta existencial de esta familia ¿seguirán allí cerca a pesar de que el edificio sea museo? habrán mudado a otro país? Quien sabe, pero el cine es un documento revelador de existencia. Al ver el corto siguen congelados el niño acarreando el agua, las mujeres decidiendo si guisar con ajo o co agua simple, un chico pintando una especie de manualidad y al caer la tarde juego de mesa rudimentario. El séptimo arte es ante todo historia, qué duda cabe.La jewishencyclopedia dice que el poema alude explícitamente al “Canto del pozo” del Libro de Números 21, 17‑18 (“אז ישיר ישראל את השירה הזאת עלי באר ענו לה”), donde Israel canta a un pozo abierto por los jefes del pueblo.En la tradición judía, estos “cantos al pozo” son pequeños himnos populares que expresan gratitud por el agua, tan esencial en regiones áridas, y celebran el esfuerzo comunitario de cavar y mantener la fuente. Ecos de la vda, precaria quizá pero latentes en el celuloide. Maravilloso corto.
2015
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