

Streaming


En Nueva Orleans, un exsoldado, una adolescente y un policía se unen para seguir el rastro de una peligrosa pastilla que otorga superpoderes temporales.
Director
Ariel SchulmanGuión
Mattson Tomlin

Marco-Hugo Landeta Vacas
23 abr 2025
(CASTELLANO) La premisa prometía: una píldora capaz de darte superpoderes durante unos minutos, con efectos imprevisibles y explosivos. ¿Qué puede salir mal? Pues, aunque la respuesta no es un desastre absoluto, tampoco es una maravilla. Proyecto Power arranca con energía, apoyada en una idea potente y un reparto interesante, pero poco a poco va perdiendo fuelle. Jamie Foxx y Joseph Gordon-Levitt hacen lo que pueden, y lo cierto es que no lo hacen mal. El problema está más en el guion, que a medida que avanza se vuelve plano, previsible y sin garra. Lo que al principio se siente como una propuesta diferente, acaba convirtiéndose en otra historia de acción más, con sus clichés, su estilo visual sobrecargado y sus villanos de manual. Hay alguna escena que se salva, algún detalle interesante en cómo representa el poder como droga o como adicción, pero es como si todo estuviera a medio cocinar. La película se toma demasiado en serio, cuando quizá habría funcionado mejor si se dejara llevar un poco más por lo absurdo de su premisa. Además, el ritmo no ayuda: por momentos se hace larga, y llega un punto en el que cuesta preocuparse por lo que les pase a los protagonistas. En resumen: entretenida a ratos, con buenas intenciones, pero mal ejecutada. De esas que no molestan, pero que olvidas enseguida. Una oportunidad desaprovechada, aunque al menos no aburre del todo. (ENGLISH) The premise had potential: a pill that gives you superpowers for a few minutes, with unpredictable and explosive effects. What could go wrong? Well, while the answer isn’t a total disaster, it’s not exactly a triumph either. Project Power starts with energy, backed by a strong idea and a solid cast, but it gradually loses steam. Jamie Foxx and Joseph Gordon-Levitt do what they can, and they’re honestly not bad. The issue lies more with the script, which becomes flat, predictable, and lacks punch as the story unfolds. What initially feels like a fresh take ends up being just another action flick, full of clichés, over-the-top visuals, and cardboard villains. There are a few redeeming scenes and some interesting commentary on power as a drug or addiction, but it all feels half-baked. The film takes itself too seriously, when maybe it would’ve worked better by embracing the absurdity of its own premise. The pacing doesn’t help either—at times it drags, and eventually you stop caring about what happens to the main characters. In short: entertaining in parts, with good intentions, but poorly executed. One of those movies that’s fine for a casual watch, but forgettable right after. A missed opportunity, though at least it’s not completely boring.

Rodrigo Santoro
Biggie
2022