

Renta



Año 1942 en el protectorado francés de Marruecos, durante la Segunda Guerra Mundial. Max es un espía canadiense del bando aliado que llega a Casablanca y se hace pasar por marido de Marianne, una francesa miembro de la resistencia con buenas relaciones con el régimen de Vichy. Ambos deberán cumplir una peligrosa misión en el norte de África por órdenes de Londres
Director
Robert ZemeckisGuión
Steven Knight

Marco-Hugo Landeta Vacas
6 oct 2025
(CASTELLANO) Qué aburrimiento de película. Aliados intenta ser un drama de espionaje con alma de clásico, pero lo único que consigue es desesperar al espectador. Su ritmo es tan lento que parece no avanzar nunca, y da igual cuánto esperes: no pasa nada. Robert Zemeckis firma una cinta técnicamente impecable, pero vacía, sin emoción ni tensión real. Brad Pitt y Marion Cotillard, que deberían ser el motor de la historia, no tienen ni una chispa de química. Cada escena entre ellos parece forzada, casi mecánica, y eso hace que el supuesto romance resulte imposible de creer. El guion, además, repite situaciones sin aportar nada nuevo, y su intento de combinar melodrama y suspense se queda a medio camino. Visualmente la película es bonita, sí —vestuario, fotografía, ambientación—, pero todo eso se siente como un envoltorio elegante para un contenido plano. Zemeckis parece más preocupado por recrear el Hollywood de los años 40 que por emocionar. Al final, Aliados se convierte en un ejercicio de estilo sin alma. No emociona, no intriga, y acaba siendo tan pulcra como insulsa. Una de esas películas que se olvidan en cuanto aparecen los créditos. (ENGLISH) What a boring film. Allied tries to be a spy drama with the soul of a classic, but all it manages to do is test the viewer’s patience. The pacing is so slow it feels like nothing ever happens, and no matter how long you wait—nothing does. Robert Zemeckis delivers a technically flawless film, but one completely devoid of emotion or real tension. Brad Pitt and Marion Cotillard, who should drive the story, share zero chemistry. Every scene between them feels forced, almost mechanical, making their supposed romance impossible to believe. The script recycles situations without adding anything new, and its attempt to mix melodrama and suspense falls flat. Visually, the film is beautiful—great costumes, cinematography, production design—but it all feels like elegant wrapping for an empty box. Zemeckis seems more interested in recreating 1940s Hollywood than in moving the audience. In the end, Allied is a lifeless exercise in style. It doesn’t thrill, it doesn’t move, and it ends up being as polished as it is dull. One of those movies you forget the moment the credits roll.
Frank Heslop
1948