

Alex
22 mar 2016
Una joya documental que muestra sin anestesia la manipulación de la realidad que hace Corea del Norte en sus ciudadanos y que de forma, un tanto inocente a la vez que perversa, pretende convencernos de que en su territorio se respetan derechos humanos. El trabajo de Longoria se aprecia directo, sin juicios, con los contrastes necesarios para atisbar en algo el drama de los países bajo dictaduras. Muy recomendable.
Alejandro Cao de Benós
Self
2024