

Iván es un niño de aproximadamente doce años que ha perdido a sus padres en la guerra, es adoptado por el ejército soviético y se vuelve un activo colaborador. Nos encontramos al final de la Segunda Guerra Mundial, en momentos en que el la Unión Soviética padece la invasión del enemigo nazi, a lo que Iván se suma en un trabajo de espionaje a su corta edad.
Director
Andrei TarkovskyGuión
Эдгар Смирнов, Владимир Богомолов, Владимир Богомолов
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20 jul 2016
Desgarradora, triste y a la par hermosa historia. _Iván_ es un niño, como muchos llevaba una vida apacible junto a su familia (madre y hermana). Esa inocencia y felicidad le fueron cercenadas al igual que la vida a sus familiares, los responsables: Los invasores Nazis (Difíciles tiempos en los que les tocaron vivir). Iván ya no es un niño, no es que haya pasado el tiempo, sino que se volvió adulto de repente (como si padeciera una “progeria de alma”). Trabaja como espía (partisano) del ejército ruso, adentrándose en territorio ocupado por los alemanes, vadeando e incluso cruzando a nado ríos durante las gélidas noches (Cosa que no haría ni el mas curtido soldado), tomando nota de las posiciones enemigas en el territorio para poder informar al mando ruso. En este caso el mando es un teniente que se ha encariñado con él. Sus “colegas” tratan de convencerlo que deje atrás el conflicto, cosa a la que se negó con obstinación. La soberbia fotografía en blanco y negro, retrata el paisaje desolador por el que se mueve Iván y el resto de los combatientes (no se muestran batallas, sino los resultados de estas), alterna “flashbacks” (que en realidad son sueños) de gran expresionismo y lirismo donde se nos “hecha luz” de cómo era la existencia del niño poco antes de la guerra, realidad idílica en comparación. La actuación del por aquel entonces niño actor **Nikolai Burlyayev** es antológica, papel que sin dudas eclipsó al actor. > Spoiler: > Lo que alimenta a Iván no es la ilusión del final de la guerra o comer un plato de comida decente (nótese en el estado famélico en que se encontraba), sino la venganza, tan tajante como eso, móvil que lo conducirá a la perdición. > Película llena de contrastes, las elipsis son algo “bruscas”, sobre todo llegando al epílogo clarificador. Las escenas documentales de los niños asesinados (familia Goebbels) realmente escalofriantes. Nunca voy a olvidar la escena de la playa. > En mi opinión, se sitúa entre las mejores películas antibélicas de las que se hayan rodado.
2020