

Streaming


Una estadounidense ambiciosa cumple su sueño de estudiar en Oxford, pero se enamora de un encantador profesor que esconde un secreto que podría cambiar todos sus planes.
Director
Iain MorrisGuión
Julia Whelan, Allison Burnett, Allison Burnett

Marco-Hugo Landeta Vacas
14 ago 2025
(CASTELLANO) Mi año en Oxford intenta venderse como un drama romántico emotivo ambientado en un entorno de postal, pero lo cierto es que ni sus paisajes ni su reparto atractivo logran tapar lo evidente: es una película plana, prefabricada y sin alma. La historia recurre a todos los clichés del género juvenil —el romance improbable, los choques culturales, el descubrimiento personal— pero lo hace con una desgana que acaba resultando desesperante. La química entre los protagonistas es prácticamente inexistente, lo que convierte cada momento supuestamente emotivo en un trámite sin peso. Incluso los secundarios, con actores veteranos que podrían aportar solidez, parecen atrapados en un guion que no les da nada interesante que decir o hacer. Visualmente cumple, con Oxford y otros rincones británicos luciendo como un catálogo turístico, pero el envoltorio bonito no compensa el vacío narrativo. La película se esfuerza en parecer conmovedora, pero todo se siente artificial y forzado, como si buscara provocar lágrimas sin ganárselas. Lo más irónico es que uno de sus instantes más recordables no tiene nada que ver con la trama, sino con la aparición de Yellow de Coldplay, que al menos consigue despertar algo en medio del sopor. Fuera de ese momento, lo que queda es un ejercicio olvidable que ni siquiera llega a ser un “placer culpable”: es simplemente aburrido. (ENGLISH) My Oxford Year tries to sell itself as an emotional romantic drama set in a postcard-perfect setting, but neither its scenery nor its attractive cast can hide the obvious: this is a flat, prefabricated, soulless film. The story leans on every young adult romance cliché—improbable love, culture clashes, personal discovery—but does so with such lack of energy that it becomes frustrating. The chemistry between the leads is almost nonexistent, turning every supposedly emotional moment into a weightless formality. Even the supporting cast, with seasoned actors who could add gravitas, seem trapped in a script that gives them nothing interesting to say or do. Visually, it delivers, with Oxford and other British locations looking like a tourist brochure, but the pretty packaging can’t make up for the narrative emptiness. The film tries hard to feel moving, but everything comes off as artificial and forced, as if it were trying to force tears without earning them. Ironically, one of its most memorable moments has nothing to do with the plot, but with the appearance of Coldplay’s Yellow, which at least stirs something amid the boredom. Beyond that, what remains is a forgettable exercise that doesn’t even qualify as a “guilty pleasure”—it’s simply dull.
Esmé Kingdom
Maggie Timbs
1983
Sé el primero en dejar una reseña.