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Renta


"Todo se basa en la memoria."
Un pelotón de SEALs de la Marina estadounidense en la casa de una familia iraquí supervisa el movimiento de las fuerzas estadounidenses a través de territorio insurgente.
Director
Ray MendozaGuión
Alex Garland, Ray Mendoza

Marco-Hugo Landeta Vacas
7 jun 2025
(CASTELLANO) Me ha gustado mucho. Warfare no intenta impresionar con discursos ni frases rimbombantes. Lo que hace es ponerte en medio del infierno. Y te deja allí, sin escapatoria. Es una de las pelis de guerra más realistas que he visto en mucho tiempo, y no es casualidad: uno de los codirectores fue parte real de lo que aquí se cuenta, y eso se nota en cada plano. La crudeza no viene solo de la sangre o los disparos, sino de cómo están tratados los silencios, la tensión, el miedo. Aquí nadie es un héroe. No hay frases para enmarcar ni momentos épicos. Hay hombres atrapados en algo mucho más grande que ellos, reaccionando como pueden. Es agotadora, sí, pero porque la guerra lo es. El ritmo es muy físico, casi te falta el aire. Todo se siente real: los movimientos, los errores, los temblores, los vacíos. Y justo por eso funciona. Es como si el objetivo no fuera contar una historia, sino revivir una memoria. Una de esas que no se borran aunque quieras. Me gusta también que no se explique todo. No hay subrayados ni discursos morales. Solo acción, decisiones, consecuencias. La cámara no juzga, solo observa. Y eso la hace aún más incómoda. Puede que no sea una película para todo el mundo, pero si te interesa el cine bélico de verdad, sin filtros ni adornos, esta es imprescindible. Porque en la guerra no hay héroes. Solo víctimas. Y esta película lo deja claro desde el primer minuto. (ENGLISH) I really liked it. Warfare doesn’t try to impress with speeches or big lines. It just drops you into hell—and leaves you there. This is one of the most realistic war films I’ve seen in a long time, and that’s no accident: one of the co-directors actually lived what the movie portrays, and you can feel it in every frame. The rawness doesn’t just come from blood or gunfire, but from the way it handles silence, tension, and fear. There are no heroes here. No epic moments or lines to quote. Just men trapped in something far bigger than themselves, reacting the only way they can. It’s exhausting—because war is. The pacing is physical, almost suffocating. Everything feels real: the movement, the mistakes, the trembling, the empty moments. And that’s what makes it work. It doesn’t tell a story, it relives a memory—one you can’t shake off. I also like that nothing is spoon-fed. There’s no underlining, no moralizing. Just action, decisions, and consequences. The camera doesn’t judge. It just watches. And that’s what makes it even more disturbing. It’s not a film for everyone. But if you're into real war cinema, without filters or glorification, this is essential. Because in war, there are no heroes. Only victims. And this film makes that clear from the very first minute.
Cosmo Jarvis
Elliott
2014