

Renta




"Di tus oraciones."
Lee Harker, una novata agente del FBI, ha sido asignada a un enigmático caso sin resolver de un oscuro asesino en serie. A medida que la investigación avanza, las pistas se vuelven confusas y las evidencias se ocultan en las sombras, esto hasta que Harker se dé cuenta de que un vínculo personal le une con el asesino y que debe actuar rápidamente para evitar otro siniestro asesinato.
Director
Osgood PerkinsGuión
Osgood Perkins

Marco-Hugo Landeta Vacas
10 dic 2025
(CASTELLANO) Me acerqué a esta película con ganas de encontrarme algo intenso, quizá incómodo, incluso inquietante. La propuesta parecía perfecta para eso: asesinos, misterio, atmósferas apagadas y personajes rotos. La sorpresa para mí ha sido que, en vez de miedo, me he encontrado con una historia que se esfuerza tanto en parecer extraña que termina alejándome. A ratos, sentía que la película buscaba mi incomodidad más por lo visual que por lo narrativo, y esa apuesta no siempre funciona. En mi caso, el gran problema ha sido el ritmo. La historia se hace lenta y tarda demasiado en llegar a algo que realmente remueva. Hay momentos en los que notas que el director quiere atraparte con silencios, encuadres, sombras y detalles casi rituales… pero si no conectas con ese juego, la película empieza a pesar. Yo no busco sustos ni sobresaltos; me encanta el terror que inquieta desde dentro. Pero aquí todo queda más en la pose que en la emoción real. No sentí tensión, solo una espera constante. Nicolas Cage se mueve en un terreno que le fascina: un personaje exagerado, impredecible, lleno de gestos, miradas y rarezas. Hay papeles que parecen escritos para él, y este es uno de ellos. Da igual que te guste o no su estilo: verlo es siempre una experiencia, porque convierte cada escena en algo imprevisible. Pero también ocurre algo curioso: esa intensidad hace que el personaje parezca más una performance que una amenaza real. No me resultó terrorífico, más bien una figura retorcida que busca impacto por acumulación. La estética merece una mención aparte. Es elegante, obsesiva y deliberadamente opresiva. Cada plano parece pensado para meterte en un estado mental oscuro, casi ritual. Si hubiera encontrado una historia más clara detrás, probablemente esa imagen me habría afectado mucho más. Pero a mí me daba la sensación de que la película confiaba demasiado en su atmósfera para causar miedo, y cuando no funciona a nivel emocional, toda esa elaboración se vuelve fría. No niego que tiene personalidad, pero la frialdad me mantuvo lejos. Al final, me quedo con la impresión de que es una obra que quiere ser perturbadora antes que aterradora. A veces funciona y a veces no. Puede que los amantes del cine de terror más atmosférico conecten con ella desde el minuto uno, pero yo no he sentido esa chispa. Si buscas una experiencia lenta, estética y muy particular, seguramente la disfrutes más que yo. Si quieres una historia que realmente te agarre por dentro, puede que te deje a medio camino. Mi sensación es que tiene talento, pero no consigue rematar su propia promesa. (ENGLISH) I approached this film expecting something intense, even unsettling. The idea seemed ideal for that: a dark investigation, broken characters, and a slow descent into uncomfortable places. What surprised me is that instead of real fear, I found a story more interested in being strange than disturbing. At times, it feels like the movie tries to unsettle you through visual style alone, and while that can work, it didn’t always click for me. The pacing was my biggest issue. The story moves slowly and takes a long time to deliver anything truly emotional. Silence, shadows, and ritualistic details aim to build tension, but if you don’t connect with that language, the film starts to feel heavy. I don’t need jump scares or cheap tricks, I enjoy psychological dread, but here everything stays on the surface. I never felt true tension, only a constant waiting. Nicolas Cage finds one of those roles he enjoys the most: exaggerated, unpredictable, and overflowing with eccentricities. He is always interesting to watch; even when you’re not fully convinced by the story, his presence keeps your attention. Still, his performance feels more like a theatrical display than an actual threat, which reduces any emotional impact the movie could have had. The visual design deserves praise. It is elegant, obsessive, and strongly atmospheric, with every frame crafted to build a claustrophobic mood. If the film had a clearer emotional core, these images would probably have hit harder. Instead, I felt that the film relied too much on aesthetics to generate fear. Without deeper emotional tension, the visuals end up feeling cold and distant. In the end, it’s a film more interested in mood than storytelling. Some viewers will find it hypnotic, others will get tired of waiting for something stronger to emerge. I personally remained outside of its emotional circle. If you enjoy slow, stylistic horror with a strong visual personality, this may be for you. If you’re looking for a narrative that truly grabs you, it might leave you halfway.

Blair Underwood
Agent Carter
2015